PARTO

EL PARTO

¿Queremos a nuestros hijos según el parto que tengamos?

El momento del parto es muy importante para la madre y para el bebé, y esos momentos primeros de la vida del recién nacido son inolvidables pero, ¿nos marcarán en nuestra relación con el niño? ¿Influye el tipo de parto que tengamos en la intensidad de mi sentimiento por el bebé?

¿Cambia eso si mi parto ha sido por cesárea, vaginal, con epidural o sin ella, si me hicieron episiotomía o no? Creo que la respuesta tiene varios matices pero, para resumir, diré que no.

He rescatado un interesante post que hablaba sobre la ausencia de vínculo de la madre con el bebé. Una psicoterapeuta explica las principales causas de la ausencia del vínculo afectivo entre la madre y el recién nacido, entre las que no aparece el tipo de parto que tengamos.

Se señala que esa falta de vínculo puede deberse tres causas principales:

A la pérdida de libertad y autonomía que sufre la madre
A la imagen idealizada de la maternidad que choca con una realidad muy distinta
Que madre e hijo no se conocen
Si bien a todas estas situaciones podemos poner freno de alguna manera y “trabajar” sobre ellas, pues no son insalvavbles ni definitivas, hay dos que sí están relacionadas especialmente con la manera de nacer que tiene el bebé, y es la de la imagen idealizada que tenemos de lo que supone un bebé en nuestras vidas y el conocimiento mutuo. Vamos a ver estos puntos.

Una mala experiencia en el parto

Si al lógico cansancio de la madre después de dar a luz sumamos las alteraciones hormonales, sólo hay que añadir una mala experiencia en el parto que nos duela o que haya quebrado nuestras expectativas de lo que iba a ser el nacimiento para que esa decepción y ese distanciamiento con el bebé se agrave.

Pero ello no depende exactamente del tipo de parto, es decir, cesárea no equivale a menos amor y parto vaginal a más. La mala experiencia que nos afecte en nuestro modo de recibir al bebé puede deberse a una cesárea inesperada, a una episiotomía dolorosa, a unas hemorroides, al uso de instrumental para sacar al bebé, a una dilatación larga y dolorosa, a que el personal del hospital no atendió a nuestras peticiones, a que nos dijeron unas malas palabras durante el parto…

Estamos tan agotadas y hemos pasado por una experiencia tan intensa que añadimos dolor físico o psíquico y a algunas madres le produce cierto “rechazo” el encuentro con el bebé. ¿Significa eso que lo quieran menos? No.

Personalmente no he sentido ese rechazo en ninguna ocasión, con de dos tipos de parto diferentes, por cesárea y vaginal. Pero eso no ha influido en mi manera o en la intensidad de querer a mis bebés desde el primer momento, ¿por qué? Porque no percibí ninguno de mis partos como malas experiencias que me “anularan” y que por desgracia sí sienten algunas mujeres.


Que no nos separen

Llegamos al siguiente punto que apuntaba como relacionado con el tipo de parto que tengamos. La psicoterapeuta señalaba que el hecho de que la mamá y el bebé no se conocen podía ser una de las razones para que no se estableciera el vínculo con el bebé.

En este punto podemos actuar desde antes de nacer, hablando con el bebé, poniéndole nombre, preparando su llegada. Pero, ¿y si nos separan del bebé tras el parto?

El contacto temprano con el recién nacido es fundamental, y por ello se trabaja para que tanto en el caso de cesárea como en el caso de bebés prematuros o bebés enfermos, como en los partos complicados, la unión con el bebé se retrase lo menos posible. Así el contacto hará que nos conozcamos y necesitemos cuanto antes.

Pero creo que no podemos decir que a una mujer que le hicieron cesárea y tardó media hora en ver a su bebé o a una a la que ingresaron a su bebé lo van a querer menos. Hay muchas otras situaciones complejas que afectarían para que se diera esa circunstancia, como hemos explicado arriba.

Pero sí hay mujeres que rechazan a sus bebés
Sí hay mujeres que sienten un rechazo inicial hacia sus bebés, rechazo que con ayuda puede ser superado. El baby blues o la depresión postparto pueden tener entre sus consecuencias un alejamiento del bebé, y entre sus causas una mala experiencia en el parto.

Por ello es importante no minimizar la importancia de estas situaciones, y recibir ayuda y el apoyo necesario para superarlos. Pero hay muchas razones que se combinan para que se produzca una depresión que afecte al vínculo con el bebé.

En definitiva, incluso tras haber pasado por estas complejas situaciones de depresión que pudieran ser debidas a una mala experiencia en el parto, el amor por nuestros hijos puede llegar. Pero que queramos más o menos a nuestros hijos no está determinado por el tipo de parto que tengamos.


LA EPISIOTOMÍA

La episiotomía, o la incisión del perineo para aumentar la abertura vaginal,es otra de las prácticas obstétricas que siguió a la introducción de la postura tumbada en el parto. Sin ningún estudio que la avale y mucha evidencia científica en contra, la persistencia de la episiotomía de rutina es una de las grandes incógnitas de la obstetricia medicalizada. Supuestamente concebida para evitar lesiones, se practica indiscriminadamente a casi todas las mujeres, lesionándolas de hecho. Que un«cortecito limpio» previene las lesiones graves del perineo es uno de los mitos más arraigados entre muchos profesionales.


Sin embargo, hasta los niños saben que no hay mejor forma de desgarrar un tejido que hacerle, precisamente, un cortecito limpio. En realidad, muchos desgarros profundos corresponden precisamente a extensiones de la episiotomía. El principal argumento que apoya el uso de la episiotomía es que «previene desgarros». Pero hoy en día, se considera que las principales causas de desgarro grave son la posición tumbada, la dilatación forzada químicamente, los pujos dirigidos y, sobre todo, la propia episiotomía. Hace años, uno de los argumentos favoritos que esgrimían sus defensores era que la episiotomía prevenía el daño que para la cabeza del bebé suponía atravesar el canal del parto. ¡Como si la vagina fuera de cemento! Seguramente, la frecuencia del uso de los fórceps durante tantos años contribuyó a la popularidad de esta incisión.

Cuando la parturienta está tumbada de espaldas, está obligada a empujar a su bebé sobre una gran superficie de frotamiento y en contra de la gravedad. En esas condiciones, es más fácil que sufran desgarros los tejidos profundos, más lentos en cicatrizar. En cambio, si la mujer tiene libertad de movimientos, siempre encuentra la postura en la que la tensión de la vulva es menor. Cuando la mujer se inclina hacia delante, apoyada sobre una cama, por ejemplo, o se cuelga de alguien, los músculos de la cara interna de los muslos pueden relajarse y los del perineo se dilatan más fácilmente. Incluso cuando en estas condiciones se produce algún desgarro, este cicatriza mucho mejor que una episiotomía, ya que suele afectar al tejido superficial y no al profundo, y además se produce por la línea de menor resistencia, lo que no ocurre con la episiotomía.

Este corte del perineo se realiza de forma rutinaria en los hospitales convencionales en casi todas las primíparas y en una gran parte de las multíparas. Cuando el parto no se interfiere, la madre tiene libertad de movimientos y la episiotomía se limita a los casos necesarios, estos raramente superan el 20 por ciento. Holanda, por ejemplo, registra un porcentaje de episiotomías del 8 por ciento. En algunas regiones europeas, el índice es del 6 por ciento, mientras que en otras es del cien por cien.

Cuando el parto culmina con un reflejo de expulsión, lo que solamente puede ocurrir cuando progresa de forma espontánea, es muy raro que se produzcan desgarros perineales, y cuando se producen, son más leves y cicatrizan mejor que una episiotomía. Por ello, los partos espontáneos, como los que tienen lugar en la calle o el coche, raramente se acompañan de desgarros.

Otra lectura de la episiotomía

Las consecuencias de la episiotomía, que se realiza sin consultar, pueden durar semanas y meses, contribuyendo a que se tengan problemas sexuales posteriores y molestias en la cicatriz durante mucho tiempo. Además, puede hacer que, en las semanas siguientes al parto,de máximo ajetreo y necesidad de estar disponible para el bebé recién nacido, algo tan sencillo como sentarse sea una experiencia penosa. La sutura de la herida, por otra parte, debe realizarse inmediatamente tras el parto, lo que dificulta el vínculo madre-bebé.

Maneras de aliviar el dolor después de una episiotomía
Has sufrido una episiotomía... O tu periné se ha desgarrado, y has necesitado puntos...

En ocasiones estos daños apenas ocasionan molestias; en tal caso, ¡tienes mucha suerte!

Pero, a menudo, el dolor es continuo, durante horas, días, semanas... y a veces durante meses o incluso años.

¿Qué se puede hacer para aliviarlo?

Durante la estancia en el hospital, en la mayoría de las ocasiones tienes derecho a analgésicos suaves, como el paracetamol, y/o antinflamatorios; muchos de estos medicamentos son perfectamente compatibles con la lactancia materna. También se puede aplicar hielo; o utilizar un flotador para sentarse sin que duela tanto.


Pero muy a menudo estos trucos son insuficientes...

Algunas mujeres han probado, con resultados satisfactorios:

- El empleo, tan pronto como sea posible, de grageas homeopáticas de árnica, que no actúan sobre el dolor, sino que ayudan a cicatrizar el traumatismo perineal.

- No llevar ninguna prenda, sólo una compresa gruesa entre las piernas, tan a menudo como se pueda.

- La utilización de cremas anestésicas a base de morfínicos, únicamente bajo prescripción médica. Atención, a dos de estas cremas y geles se les suelen dar otros usos (una para la garganta, otra para exámenes uretrales), pero también pueden resultar muy beneficiosas para suprimir los dolores provocados por una episiotomía o un desgarro. No obstante, su efecto es, transitorio (de algunas horas) y es necesario volver a administrarlas. ¡¡¡¡Pero cualquier ayuda vale para pasar el trago de las primeras horas o días!!!!

- Solicitar que se nos recete crema anestésica Emla®, a base de lidocaína. Una gruesa capa de crema, bien aplicada, alivia... pero por desgracia de forma transitoria. La absorción sistémica de este anestésico tópico es prácticamente nula, por lo que es compatible con la lactancia materna (fuente: Lactancia y medicamentos. Hospital de la Marina Alta, Alicante: http://www.e-lactancia.org/).

- Aplicar en el perineo una compresa con hielo, o guantes de baño con agua caliente/templada.

También se puede utilizar en caso de dispareunia prolongada (dolor durante las relaciones sexuales), haciendo equilibrios para suprimir el dolor sin suprimir todas las sensaciones.

Una página web ginecológica recomendada:

http://www.gyneweb.fr/Sources/gdpublic/post-partum/episio.htm


IR AL MÉDICO SI ES:

- un dolor tan fuerte que hace llorar

- un dolor que dura varias semanas

- un dolor que se atenúa y luego reaparece y se vuelve más intenso

- un dolor que aumenta o persiste mucho tiempo
Y/ O SI

- El dolor se hace agudo, punzante

- La herida desprende un olor fuerte e inhabitual

- Tienes fiebre

- Tienes perdidas anormales, en color, abundancia o consistencia, ...

¡¡¡NO ES NORMAL!!!


Es importante consultar cuanto antes al médico, e insistir si te dicen que es normal.
No hay conformarse ante un rechazo.


Cómo parir sin desgarrarse

Parir sin desgarrarse y conservar el periné integro es una meta para todas las parturientas. Nos encanta conservar nuestros genitales completos e intactos. Mucha gente cree que la integridad de la vagina y del periné en el parto son una cuestión de suerte, fortuna o un regalo que depende de las fuerzas que concurren en el momento del parto. Hay bastante folklore en torno a preparar o masajear el periné en el embarazo. Ninguna otra especie de mamíferos hace algo así. Decirle a una mujer que se de masajes en el periné durante el embarazo supone una falta de confianza en sus tejidos, que están perfectamente diseñados para parir al bebé.

El trabajo para conseguir un periné intacto hay que iniciarlo mucho antes del parto. Se trata de explicar la sensaciones que se notan conforme la cabeza del bebé estira los tejidos, y alertar a la madre de los riesgos que tiene empujar, con el fin de ayudar a la mujer a tener un expulsivo suave para el bebé y para ella. Las mujeres tienen muchas ganas de escuchar durante las charlas prenatales la realidad del parto.


En los siguientes puntos resumo la información que yo les doy sobre la segunda fase del parto, lo que se conoce como "expulsivo". Empezarás a tener ganas de empujar cuando sientas una sensación como de tener que defecar, una presión en el culo. En esta parte no tendremos ninguna prisa. Te conectarás con tu cuerpo y procurarás no impacientarte. Esto permitirá que tu cuerpo libere hormonas para tu periné que lo reblandecerán al máximo para el momento en que la cabeza del bebé lo estire. La presión en tu culo se hará más fuerte, hasta que tengas la sensación de que te estás partiendo en dos y de que no lo puedes soportar. Esto es normal y ninguna mujer se ha roto en dos, así que tú no vas a ser la primera que lo haga. Como ya habrás aprendido que esto es lo normal te relajarás y verás que ésta es una sensación interesante y extraña. Tal vez incluso pienses "Vaya, Gloria me dijo que sentiría esto y tenía razón. Supongo que esto ocurre desde los principios de la humanidad..." . Lo siguiente que sentirás será como una quemazón intensa y pinchazos justo alrededor de la entrada a la vagina. Esto es lo que muchas mujeres describen como el "círculo de fuego" porque rodea toda la abertura de la vagina. En este momento te saldrá de manera instintiva el llevarte la mano a la vulva que está prominente e intentar sujetar por donde sale la cabeza del bebé. Este instinto lo debes seguir. Parece ser que realmente es útil poner ahí tus propias manos. A veces a las mujeres les gusta tener paños calientes en el periné en este momento, así que si los quieres hazmelo saber. Si te gusta el calor lo dices, y si no te gusta pues dilo también. Haremos lo que a ti te apetezca.

La mayoría de las mujeres prefieren el expulsivo a la dilatación. Cuando estás empujando sientes que por fin avanzas y que realmente hay una meta al final de todo tu esfuerzo. Es un momento en el que tienes concentrarte al máximo y centrarte en ti misma. No permiteremos que nadie hable en la habitación. Todos permaneceremos en silencio entre las contracciones y respetándote mientras tu aprovechas para volver a concentrarte en ti misma. Cuando empiezas a sentir el círculo de fuego, no hay ninguna prisa. Te animaré a que empujes como te apetezca hasta que la cabeza esté coronando (cuando la mayor parte de la cabeza ya es visible) .

Lo único que tocará tus partes será el paño caliente y tus manos. Es muy importante que la matrona mantenga las manos alejadas porque en ese momento tus tejidos están hinchados y llenos de sangre, y sólo con apretarte con los dedos te puede hacer un moratón o raspazo. Esto puede producirte un desgarro. Utilizaremos un espejo de plástico y una linterna para ver como vas y así poder orientarte. No os tocaremos ni a ti ni al bebé.

El momento de la coronación (cuando sale la cabeza) es muy intenso y requiere que te concentres exclusivamente en notar la sensación de quemazón como una sensación segura y sana que no se parece a nada que hayas sentido antes. Tal vez oigas una voz malvada dentro de ti que te dice: "venga, empuja fuerte de una vez y así acabarás ya, que más da si te desgarras, lo que quieres es acabar de una vez por todas y que esa cabeza salga ya de tu culo!". Esta voz malvada no te va a ayudar, así que le das gracias y luego te dices a ti misma: "venga, aguanta así. Vas muy bien. Si paso el tirón jadeando y me aguanto las ganas de empujar seguiré fiel a mis propósitos, no me desgarraré y a la larga estaré mucho mejor". Tu matrona sólo te dará consejos positivos de la forma más sencilla posible para que no te desconcentres. Típicamente te dirá cosas como: " Muy bien, Linda, suave....suave...suave....aguanta aguanta conmigo....has....hah....ha.......Muy bien, ya hemos acabado con esta. Te estás abriendo divinamente, hay muchísimo sitio para tu bebé, tu hija tiene el tamaño ideal para pasar..."

Te ofreceremos agua y una pajita porque la hidratación es importante en el expulsivo. Puedes beber o dejarlo, lo que te apetezca Cuando la cabeza haya terminado de salir notarás un inmenso alivio. Entonces tienes que seguir centrándote en la siguiente contracción, que hará que salgan los hombros del bebe. Luego todo el cuerpo del bebé saldrá rápidamente con muy poco esfuerzo por tu parte. Te subiremos al bebé sobre tu piel desnuda en ese momento y verás como es lo más alucinante del mundo tener a ese pegajoso, resbaladizo, y maravilloso bebé contigo fuera de tu cuerpo.

Tal vez notes tu periné muy reblandecido, y aunque te extrañe lo que mejor va en ese momento es ponerte unos paños o compresas húmedos con agua muy caliente. Esto coincide con una teoría de la medicina china de que nunca hay que poner nada frío sobre la madre o el bebé. Las mujeres dicen que se sienten mucho mejor en cuando se les aplica el calor y la hinchazon disminuye en seguida. Cuando salga la placenta notaras como si un tampón muy grande y suave se escurriera. Es un sentimiento hermoso completar todo el proceso del parto con la salida de la placenta.

Cuando una madre recién parida conserva el periné intacto se recupera antes y mejor del parto. A mi me gusta enrollar una toalla y hacer con ella un círculo sobre el cual la madre se siente mientras da de mamar. Las relaciones sexuales se pueden reanudar cuando la pareja se siente preparada, y a veces un poquito de aceite de oliva o de almendras viene bien como lubricante al principio.


SINTOMAS DEL PARTO;


Las contracciones regulares de mas o menos cinco minutos y que con el tiempo cada vez se hacen mas cercanas. Las contracciones de parto empiezan por la espalda y se mueven hacia delante aumentando progresivamente su intesidad.

Ruptura de saco de agua


Caida del tapon mucoso, es algo gelatinoso y sanguinoliente, se cae cuandola matriz empieza a dilatarse.


TIPOS DE PARTOS:

Parto vaginal

Mirá esta dirección, es una animación en 3d de un parto vaginal normal: www.youtube.com/watch?v=jAtqgV9Ovjc&NR=1&feature=fvwp

Parto cesarea, se realiza cuando el bebe o la mama corren peligro.

Mirá esta dirección: http://www.youtube.com/watch?v=xyN48VnRYUY&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=vjgxKcjnimY&NR=1

Parto inducido,se realiza cuando el bebe no avanza en como se esperaba o cuandose ha salido de cuentas.

PARTOS CON BUSTURÍ....
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Partos/bisturi/elpepusoc/20091211elpepusoc_2/Tes


strong> PARTO PREMATURO

El trabajo de parto prematuro es aquel que se inicia antes de finalizar las 37 semanas de gestación. Si bien la definición exacta puede variar, el trabajo de parto prematuro puede incluir uno o más de los siguientes:

* Contracciones uterinas
* Ruptura de la bolsa amniótica (membranas)
* Dilatación cervical (apertura del cuello uterino)

Más del 11 por ciento de todos los bebés que nacen son prematuros.
¿Cuáles son las causas del trabajo de parto prematuro?

Muchos factores pueden contribuir al trabajo de parto prematuro. A pesar de que la causa exacta se desconoce, en muchos casos, una de las principales es la ruptura prematura de membranas (ruptura de la bolsa amniótica). Otros factores relacionados incluyen:

* Factores maternos:
o Preeclampsia (también llamada toxemia o presión sanguínea alta en el embarazo)
o Enfermedad médica crónica (como por ejemplo, una enfermedad renal o una cardiopatía)
o Infección (como por ejemplo, estreptococos del grupo B, infecciones del tracto urinario, infecciones vaginales, infecciones de los tejidos del feto o la placenta)
o Abuso de drogas (como por ejemplo, la cocaína)
o Estructura anormal del útero
o Incompetencia del cuello uterino (incapacidad del cuello del útero de permanecer cerrado durante el embarazo)
o Nacimiento prematuro previo
* Factores que comprometen el embarazo:
o Funcionamiento anormal o disminuido de la placenta
o Placenta previa (implantación de la placenta en el segmento inferior del útero)
o Desprendimiento normoplacentario o abruptio placentae (separación prematura de la placenta y el útero)
o Ruptura prematura de membranas (bolsa amniótica)
o Hidramnios (demasiado líquido amniótico)
* Factores que comprometen el feto:
o Cuando el comportamiento fetal indica que el ambiente intrauterino no es saludable
o Gestación múltiple (mellizos, trillizos o más)
o Eritroblastosis fetal (incompatibilidad de Rh/grupo sanguíneo)

¿Por qué es el trabajo de parto prematuro una preocupación?

El nacimiento prematuro es el principal problema asociado con el trabajo de parto prematuro. Si bien la mayoría de los bebés nacen después de las 37 semanas de gestación, aquellos que nacen prematuros corren mayor riesgo de sufrir muchas complicaciones.

Según March of Dimes, cerca del 12 por ciento de los bebés nacidos en los EE. UU. son prematuros, es decir, nacieron antes de completar las 37 semanas de embarazo. De los bebés nacidos prematuros:

* el 84% nace entre las 32 y las 36 semanas de gestación (contadas desde la concepción hasta el parto)
* cerca del 10% nace entre las semanas 28 y 31 de la gestación
* cerca del 6% nace con menos de 28 semanas de gestación

Los bebés prematuros nacen antes de que sus cuerpos y sistemas de órganos hayan madurado completamente. Estos bebés suelen ser pequeños, con bajo peso al nacer (menos de 2.500 gramos o 5,5 libras) y pueden necesitar ayuda para respirar, alimentarse, combatir infecciones y conservar el calor. Los bebés muy prematuros, nacidos antes de las 28 semanas, son especialmente vulnerables. Es posible que muchos de sus órganos no estén preparados para la vida fuera del útero materno y quizá estén demasiado inmaduros como para funcionar de forma adecuada.

Algunos de los problemas que pueden experimentar los bebés prematuros incluyen:

* Inestabilidad de temperatura: incapacidad de mantenerse calientes debido al bajo contenido de grasa en el cuerpo
* Problemas respiratorios:
o Enfermedad de la membrana hialina/síndrome de insuficiencia respiratoria - trastorno en el cual los sacos de aire no pueden permanecer abiertos debido a la falta de surfactante en los pulmones
o Enfermedad pulmonar crónica - problemas respiratorios a largo plazo causados por lesión del tejido pulmonar
o Filtración de aire desde los espacios pulmonares normales hacia otros tejidos
o Desarrollo incompleto de los pulmones
o Apnea o suspensión de la respiración (ocurre en alrededor de la mitad de los bebés nacidos antes de las 30 semanas)
* Cardiovasculares:
o Ductus arterioso permeable (DAP) - trastorno cardíaco que hace que la sangre se desvíe de los pulmones
o Presión sanguínea demasiado baja o demasiado alta
o Frecuencia cardíaca baja (suele ocurrir con la apnea)
* Sanguíneos y metabólicos:
o Anemia (puede requerir una transfusión de sangre)
o Ictericia (debido a la inmadurez del hígado y la función gastrointestinal)
o Niveles demasiado bajos o demasiado altos de minerales y otras sustancias en la sangre como por ejemplo, calcio y glucosa (azúcar)
o Función renal inmadura
* Gastrointestinales:
o Dificultades de alimentación (muchos son incapaces de coordinar las acciones de succión y deglución antes de las 35 semanas de gestación)
o Mala digestión
o Enterocolitis necrotizante (su sigla en inglés es NEC) - enfermedad grave del intestino, común en bebés prematuros
* Neurológicos:
o Hemorragia intraventricular - sangrado en el cerebro
o Leucomalacia periventricular - ablandamiento de los tejidos del cerebro alrededor de los ventrículos (los espacios en el cerebro que contienen líquido cefalorraquídeo)
o Tonicidad muscula deficiente
o Convulsiones (pueden deberse a hemorragias cerebrales)
o Retinopatía del prematuro - crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en los ojos del bebé
* Infecciones (los bebés prematuros son más susceptibles a infecciones y quizá sea necesaria la administración de antibióticos)

Los bebés prematuros también pueden sufrir problemas de salud a largo plazo. En general, cuanto más prematuro es el bebé, más graves y duraderos son estos problemas.

Otros problemas asociados con el trabajo de parto prematuro incluyen complicaciones del tratamiento. Los medicamentos utilizados para tratar el trabajo de parto prematuro pueden presentar riesgos para la madre y el feto.
¿Cuáles son los síntomas del trabajo de parto prematuro?

A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del trabajo de parto prematuro. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:

* Contracciones uterinas, especialmente, más de cuatro en una hora
* Calambres tipo menstruales
* Presión en la pelvis
* Dolor de espalda
* Molestias intestinales
* Descarga vaginal de sangre, mucosidad o agua

Si observa alguno de los síntomas del trabajo de parto prematuro, consulte a su médico tan pronto como sea posible.

Los síntomas pueden parecerse a los de otros trastornos médicos. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica el trabajo de parto prematuro?

En la mayoría de los casos, cuando se sospecha que una mujer presenta un cuadro de trabajo de parto prematuro, se la examina en el sector de trabajo de parto y alumbramiento del hospital. Usualmente, se utiliza un monitor electrónico para controlar la frecuencia, la duración y la fuerza de las contracciones. Este monitor tiene un transductor, el cual se coloca sobre el abdomen con un cinturón. Este monitor transmite y registra las contracciones. Es posible que también se controle la frecuencia cardíaca fetal.

Otros modos de evaluar el trabajo de parto prematuro pueden incluir los siguientes:

* Examen del cuello uterino - un examen del cuello del útero llevado a cabo por el médico con los dedos enguantados puede ayudar a determinar si el cuello se ha ablandado, acortado, adelgazado o dilatado (abierto); todos signos de trabajo de parto prematuro
* Ecografía (con un transductor vaginal para medir la longitud del cuello del útero o con un transductor abdominal para controlar el feto y los niveles de líquido amniótico)
* Análisis para determinar si hay ruptura prematura de membranas (la bolsa amniótica)
* Análisis de detección de fibronectina fetal (FF) - proteína que ayuda a aglutinar los tejidos de la placenta. La FF puede ser liberada cuando hay una alteración en estos tejidos o una infección. En estos casos, es posible encontrar esta proteína en las secreciones cervicales, de donde se puede tomar una muestra y analizarla

Tratamiento del trabajo de parto prematuro:

El tratamiento específico del trabajo de parto prematuro será determinado por su médico basándose en lo siguiente:

* Su embarazo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
* La gravedad del trastorno
* Su tolerancia a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias
* Las expectativas para la evolución del trastorno
* Su opinión o preferencia

El tratamiento del trabajo de parto prematuro puede incluir:

* Reposo en cama (puede recomendarse en el hospital o en su casa)
* Internación (debido a que puede ser necesario personal y equipo especializados)
* Medicamentos tocolíticos - medicamentos para ayudar a desacelerar o detener las contracciones. Se pueden administrar mediante una inyección debajo de la piel o por vía endovenosa. Los medicamentos tocolíticos frecuentemente utilizados incluyen terbutalina y sulfato de magnesio
* Medicamentos corticosteroides - medicamentos que pueden ayudar a los pulmones del feto a madurar. La imnadurez pulmonar es un problema importante en bebés prematuros
* Cerclaje cervical - procedimiento utilizado para suturar la abertura del cuello del útero. El cerclaje se utiliza para mujeres con cuello incompetente. Este trastorno se caracteriza por la debilidad física del cuello del útero, que es incapaz de permanecer cerrado durante el embarazo
* Antibióticos (para tratar infecciones)
* Parto - si los tratamientos no detienen el trabajo de parto prematuro o si el feto o la madre corren peligro, se puede inducir el parto del bebé. En ciertos casos es posible que se recomiende parto por cesárea

Prevención del parto prematuro:

Debido a los formidables avances en el cuidado de los bebés enfermos y prematuros, cada vez más bebés sobreviven a pesar de nacer antes de término y ser muy pequeños. Sin embargo, la prevención del parto prematuro es el mejor modo de promover la buena salud de los bebés. En 2003, la campaña March of Dimes lanzó una Campaña de Premadurez de cinco años por un valor de $75 millones destinados a la investigación, concientización y educación para ayudar a las familias a tener bebés más saludables.

El cuidado prenatal es un factor clave en la prevención de nacimientos prematuros y bebés con bajo peso al nacer. En las consultas prenatales, se controla la salud tanto de la madre como del feto. Dado que la nutrición y el aumento de peso maternos están vinculados con el aumento de peso fetal y el peso al nacer, seguir una dieta saludable y aumentar de peso en el embarazo es fundamental. El cuidado prenatal también es importante para identificar problemas y estilos de vida que pueden aumentar los riesgos de trabajo de parto y parto prematuros. Algunos modos de ayudar a prevenir un partp prematuro y proporcionar el mejor cuidado para bebés prematuros incluyen los siguientes:

* Detectar a las madres en riesgo de trabajo de parto prematuro
* Educar a las madres acerca de los síntomas de trabajo de parto prematuro
* Evitar trabajos pesados o repetitivos, o estar parada durante largos períodos, lo cual puede aumentar el riesgo de trabajo de parto prematuro
* Identificar y tratar precozmente el trabajo de parto prematuro

Algunas mujeres con más riesgo de parto prematuro pueden ser candidatas para el tratamiento con la hormona progesterona. Esta hormona y su derivada, 17-hidroxiprogesterona, son producidas naturalmente por la placenta durante el embarazo. Estudios recientes han demostrado resultados optimistas en la reducción del riesgo de parto prematuro en determinadas mujeres de alto riesgo que recibieron estos tipos de medicamentos con progesterona al comienzo del embarazo. Es necesario realizar nuevas investigaciones sobre este método y otros que ayuden a reducir la incidencia de partos prematuros.


Info recogida en www.healthsystem.virginia.edu
COMPLICACIONES DURANTE EL PARTO

Si bien no son frecuentes las complicaciones graves durante el parto, pueden surgir algunos problemas. Algunas de las complicaciones más comunes incluyen:

* Meconio fetal
Al romperse la membrana de la bolsa amniótica, el líquido amniótico debe ser transparente. Sin embargo, si el líquido amniótico es de color verdoso o marrón, puede indicar la presencia de meconio fetal, que normalmente es expulsado después del nacimiento con la primera defecación del bebé. La presencia de meconio en el líquido amniótico puede ser una indicación de sufrimiento fetal. En ese caso, se debe consultar al médico de inmediato.
* Pulso fetal anormal
El pulso fetal durante el trabajo de parto es un buen indicador de cómo reacciona el feto frente a las contracciones del parto. El pulso se suele monitorizar electrónicamente durante el parto; lo normal es que varíe entre 120 y 160 latidos por minuto. Si el feto experimenta sufrimiento, es posible tomar medidas de inmediato, como darle oxígeno a la madre, aumentar los fluidos y cambiar la posición de la madre.
* Posición anormal del feto durante el nacimiento
La posición normal del feto en el nacimiento es con la cabeza para abajo, y la cara hacia la espalda de la madre. Sin embargo, en ocasiones el feto no se encuentra en la posición correcta, lo cual hace que el paso por el canal de parto sea más difícil. Entre las posiciones anormales en las que puede encontrarse el feto se encuentran las que siguen:
o Colocado de cabeza, pero con la cara hacia adelante.
o Colocado con la cara encajada en la pelvis de la madre, en lugar de encajar la parte superior de la cabeza.
o Colocado con la frente encajada en la pelvis de la madre.
o Colocado de nalgas (con las nalgas o los pies en la pelvis de la madre).
o Colocado con un hombro en la pelvis de la madre.




Según la posición, el médico puede tratar de hacer que el bebé nazca en la posición en que está, hacer un intento de girar el feto antes del parto o efectuar una cesárea.
Nacimiento del bebé:

El parto es el momento en que el feto, seguido de la placenta, sale del cuerpo de la madre. En la preparación para el parto, puede que se traslade a la madre a una sala de partos o que permanezca en la misma habitación para llevar a cabo el trabajo previo al parto y para el parto mismo. Se alienta a los padres o a las parejas a que participen activamente en el proceso de alumbramiento ayudando con las técnicas de relajación y los ejercicios respiratorios.

Para el parto, la madre puede estar en cuclillas, sentada o semisentada (entre acostada y sentada). En la posición semisentada, la gravedad ayuda a la madre a empujar el bebé a través del canal de parto. El tipo de posición elegido para el parto depende de las preferencias de la madre y del médico.

Durante el parto, el personal médico sigue vigilando los signos vitales de la madre (como la presión sanguínea y el pulso), así como el pulso fetal. El médico examina la vagina para determinar la posición de la cabeza del feto y brinda apoyo y aconseja a la madre mientras puja.

El parto puede ser vaginal o por cesárea (llamado "C-section" en inglés).
¿Qué es el parto vaginal?

Durante el parto vaginal, en el momento en que la cabeza y barbilla del feto se pueden ver, el médico ayuda a éstas salgan por la vagina. Una vez que la cabeza sale de la vagina, el médico gira el feto hasta que queda de costado; posteriormente asiste en la salida de los hombros, seguidos del resto del cuerpo.

En algunos casos, el orificio de la vagina no se dilata lo suficiente para dejar pasar al feto. Si existe el riesgo de rasgado, el médico puede realizar una episiotomía - incisión en la pared vaginal y el perineo (el área entre los muslos, que se extiende entre el ano y el orificio vaginal) para facilitar la salida del feto.

Una vez que el bebé ha nacido, se le pide a la madre que siga pujando durante las siguientes contracciones uterinas para expulsar la placenta. Una vez expulsada la placenta, se sutura la incisión correspondiente a la episiotomía. Por lo general, se suministra oxitocina (un fármaco que se administra por inyección intramuscular o por vía intravenosa, utilizado para contraer el útero) y se masajea el útero para que se contraiga y evitar que la madre sangre excesivamente.
¿Qué es la cesárea (en inglés, "C-section")?

Cuando una mujer no puede dar a luz por vía vaginal, el parto se realiza por medio de una intervención quirúrgica practicando una cesárea. Las cesáreas se suelen llevar a cabo en una sala de operaciones o en una sala de partos designada para este fin. Algunas cesáreas son planificadas y programadas, mientras que otras pueden practicarse como resultado de complicaciones surgidas durante el trabajo de parto.

Una vez que la anestesia hace efecto, se realiza una incisión abdominal y se practica una abertura en el útero. Se abre la bolsa amniótica y se extrae al bebé a través de esa abertura. Es probable que la madre experimente una sensación de presión o tirón.

Después del nacimiento del bebé, el médico sutura la incisión abdominal y se le administra oxitocina a la madre (ya sea por inyección intramuscular o por vía intravenosa) para contraer el útero e impedir así que sangre.
Condiciones que requieren una cesárea:

Existen varias condiciones que aumentan las probabilidades de tener un bebé por cesárea, las que incluyen, entre otras, las siguientes:

* Parto anterior por cesárea.
* Fatiga fetal.
* Posición de parto anormal (por ejemplo, de nalgas, hombros, cara).
* Falta de progreso en el trabajo de parto o evolución anormal.
* Complicaciones de la placenta (por ejemplo, placenta previa, situación en que la placenta bloquea el cuello uterino y presenta el riesgo de desprenderse del feto prematuramente).
* Mellizos o fetos múltiples.

Parto Por Cesárea
Años antes las cesáreas sólo se hacían cuando la vida de la madre o del niño estaban en peligro serio. En la actualidad, las cesáreas ya no son exclusivamente procedimientos de emergencia y se realizan como una práctica médica de rutina.

El parto con fórceps medio es una alternativa al parto por cesárea, cuando se utilizan durante la segunda etapa del parto, si éste se prolonga, o si el bebé da muestras de sufrimiento.

El parto con fórceps en raros casos puede causar problemas irreversibles al bebé, como parálisis cerebral o retraso en el aprendizaje.

Le administrarán una solución intravenosa que le nutrirá mientras no coma. Puede que sienta la boca seca. Si lo necesita, solicite que le aplique glicerina o limón para lubricar y refrescar la boca.

El equipo médico le preguntará si tiene alguna dentadura postiza o lentes de contacto; si trae las uñas pintadas, se despintarán y le quitarán todos los complementos y joyas, con la finalidad de poder observar más claramente sus reacciones y signos vitales.

El personal le lavará y limpiará con una solución antiséptica especial y cubrirán la parte inferior del abdomen. Luego se le administrará la anestesia local y cuando haga efecto en su abdomen, el obstetra realizará una incisión horizontal pequeña en la pared abdominal, por la que se extrae al bebé.

El día que le programen la intervención, el médico le solicitará que no coma ni beba nada después de la medianoche anterior a la cesárea. Una vez ingresada en el hospital le ubicarán en una unidad de posparto.

Ejercicios para Después del Parto

Tienen por objeto activar la circulación sanguínea y recuperar el tono de los grupos musculares implicados en el embarazo y parto, mejorar el estado físico y ayudarte a recuperar tu imagen corporal.
Salvo contraindicación médica, los ejercicios se pueden iniciar a las 24 horas del parto, siempre y cuando te sientas preparada. Se comenzará con ejercicios simples, en la cama y con pocas repeticiones, para ir aumentando su complejidad e intensidad según las posibilidades de cada persona. Siempre, al terminar la
sesión de ejercicios, se emplearán 10 minutos para relajación.
1 DÍA:
Ejercicios circulatorios

Posición inicial: tumbada, descansando sobre una almohada y con las piernas algo elevadas sobre un cojín o almohada: Flexionar y extender los dedos de los pies. Flexionar y extender el pie (movimientos del tobillo). Realizar círculos en el aire con los pies, hacia ambos lados.

Ejercicios respiratorios

Posición inicial: en la cama con la cabeza sobre una almohada, piernas algo flexionadas y separadas, en línea con las caderas y los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba. Espira. Inspira expandiendo el abdomen. Expulsa el aire suavemente manteniendo el vientre contraído 10 segundos durante la expiración.

Relajación y descanso

Posición inicial: en la cama con la cabeza sobre una almohada, piernas algo flexionadas y separadas en línea con las caderas y los brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba.


2 DÍA:
Fortalecimiento de los músculos aduptores de las piernas

Posición inicial: Tumbada boca arriba, con la cabeza apoyada en una almohada, las piernas flexionadas y sujetando una almohada entre las rodillas. Aprieta las rodillas fuertemente contra la almohada contando hasta cinco. Descansa y repite el ejercicio 10 veces. (Estos ejercicios se añaden a los anteriores).

3º DÍA:
Recuperación del tono muscular del periné

Posición inicial: Tumbada boca arriba, con la cabeza algo elevada, piernas ligeramente flexionadas. Inspira y al espirar presiona los talones contra el suelo, contrayendo los músculos del periné (como intentando contener la orina) y los glúteos, manteniendo la contracción unos segundos. Repite el ejercicio 5 veces. Añadir los ejercicios anteriores.

4º DÍA:

Fortalecimiento de los músculos abdominales

Posición inicial: Tumbada boca arriba, piernas flexionadas, pies juntos apoyando los talones en el suelo y brazos en cruz. Inspira llevando las piernas flexionadas sobre el abdomen. Al expulsar el aire, lleva las piernas juntas y flexionadas hacia el lado derecho, la cabeza al lado contrario y manteniendo la espalda pegada al suelo. Coge aire en esta posición. Expulsa el aire, llevando las piernas flexionadas a la posición inicial. Realiza el ejercicio en sentido opuesto. Repite el ejercicio 4 ó 5 veces.

Posición inicial: boca arriba, piernas flexionadas, pies separados en línea con las caderas, los talones apoyados en el suelo y brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba. Inspira. Al expulsar el aire, lleva la mano derecha hacia la mano izquierda elevando la cabeza y los hombros. Inspira. Expulsa el aire volviendo a la posición inicial. Realiza el ejercicio en sentido opuesto. Repite el ejercicio 4-5 veces. (Añadir estos ejercicios a los anteriores).

Otros ejercicios para ir añadiendo a la tabla diaria, según vaya mejorando tu estado físico

Para el fortalecimiento de los músculos abdominales

Una vez que la musculatura del periné recupera su tono normal, se pueden comenzar a ejercitar los músculos abdominales de manera más intensa. Si se comenzara antes se podría favorecer o agravar una incontinencia urinaria.

Posición inicial: tumbada boca arriba, piernas flexionadas, pies separados en línea con las caderas, los talones apoyados en el suelo y las manos detrás de la nuca. Inspira. Intenta tocar con el codo derecho la rodilla izquierda, mientras expulsas el aire. Repite el ejercicio en sentido opuesto. Realiza tres series de ejercicios completos 4-5 veces.

Posición inicial: tumbada boca arriba, las piernas dobladas con los pies apoyados en el suelo y los brazos estirados a lo largo del cuerpo. Inspira. Expulsa el aire levantando y estirando los brazos e incorporándote con la barbilla pegada al pecho hasta separar los omóplatos del suelo. Mantén esta posición 5 segundos. Inspira. Expulsa el aire volviendo a la posición inicial. Descansa 5 segundos y repite el ejercicio 10 veces.

Tracción y extensión de la columna

Posición inicial: de rodillas con las manos apoyadas en el suelo a la
altura de los hombros y las piernas separadas en línea con las caderas. La cabeza y el cuello han de estar en línea con la espalda. Inspira. Mientras inspiras intenta tocar con la barbilla la rodilla derecha. Expulsa el aire mientras estiras la pierna derecha hacia atrás, manteniendo la cabeza en línea recta con la columna. Coge aire y volviendo a la posición inicial, expulsa el aire. Repite el ejercicio con la pierna izquierda. Realiza la serie completa 5 veces.

Fortalecimiento de los músculos de los muslos, caderas y glúteos

Posición inicial: tumbada sobre el lado izquierdo, apoya el codo izquierdo en el suelo y la cabeza en la mano izquierda y pon la mano derecha en la cintura. Inspira. Al expulsar el aire separa las dos piernas juntas del suelo, manteniéndote en esta postura unos segundos. Inspira. Expulsa el aire volviendo a la posición inicial. Repite el ejercicio tumbada sobre el lado derecho. Repite la serie completa 5 veces. Puedes realizar este ejercicio más cómodamente si flexionas ligeramente la pierna que apoya en el suelo.

Fortalecimiento de los músculos pectorales

Posición inicial: sentada o de pie. Cierra una mano, cogiéndola con la otra a la altura del pecho. Inspira sacando los codos hacia fuera. Mientras se espira, aprieta una mano contra la otra. Repite el ejercicio con las manos a la altura de los ojos y de la cintura. Cambia el orden de las manos y repite la serie. Repite el ejercicio completo cuatro veces. Es más fácil realizar el ejercicio apretando una pelota de goma entre las manos.

Posición inicial: de pie. Inspira uniendo las manos en la espalda, con los dedos entrelazados y los brazos estirados. Mientras expulsas el aire intenta unir los codos, aproximando los omóplatos entre sí. Repite el ejercicio cuatro veces.

Repetir la tabla de ejercicios diariamente, aumentando poco a poco el número de series. Terminar siempre con diez minutos de relajación.

CUIDADOS DESPUÉS DEL PARTO:

Después del nacimiento de tu hijo y de esos largos nueve meses es el momento para que tu cuerpo se recupere.
En este periodo se invierten los cambios anatómicos y funcionales que ocurrieron durante el embarazo.

Puerperio

Se llama puerperio a los cuarenta días posteriores al parto. Durante este tiempo, el organismo tendrá que recuperarse del embarazo y del parto. Es un período de cambios, no sólo físicos, sino también personales y familiares debido a la llegada del recién nacido, que implican una readaptación en la vida cotidiana.

Ante esta situación, es normal la aparición de estados de ánimo depresivos (apatía, tristeza, fatiga, insomnio, ansiedad, temores acerca de la capacidad para cuidar al bebé...) que se acentúan hacia el 3º-6º día, coincidiendo con el regreso a casa. Suelen remitir en 1-2 semanas. Tómate la vuelta a las actividades diarias con calma, busca la colaboración de las personas cercanas. Es importante que el padre se implique en los cuidados del recién nacido desde el primer día. Si tu estado anímico no mejora, acude al médico.
Respecto al aspecto físico, también irás notando que poco a poco vas recuperando la figura.
La lactancia materna te ayudará a mejorar tu estado de ánimo y a acelerar el proceso de recuperación de tu silueta, pues para la producción de leche el organismo utiliza las reservas de grasa acumuladas en muslos y abdomen durante el embarazo.
Transcurridos los cuarenta días desde el parto, es recomendable que te hagas una revisión ginecológica.


Entuertos

Son los dolores provocados por las contracciones del útero para recuperar su tamaño habitual. Estas molestias se acentúan al dar de mamar al bebé, pues con la lactancia se libera oxitocina, hormona que estimula las contracciones uterinas. Son más frecuentes y dolorosas a partir del segundo parto. Suelen durar unos 3 ó 4 días.


Los loquios

Hemorragia o sangrado que sucede tras el parto debido a la herida dejada por la placenta. Los loquios irán cambiando de color a medida que transcurren los días. Los primeros días son de color rojo y es normal la expulsión de algún pequeño coágulo. Posteriormente, hacia el 3º-4º día serán de un color marrón rosado y hacia el 8º-10º día se volverán de un color blanquecino o amarillento. La cantidad de loquios irá disminuyendo a medida que pasen los días. Su duración suele ser de unas 3 ó 4 semanas, aunque son normales pequeñas pérdidas de exudado amarronado hasta el retorno de la menstruación, aproximadamente a los 40-45 días del parto.
No es aconsejable el uso de tampones. Es mejor usar compresas de algodón.
Signos de alarma:
• Si el color rojo de los loquios dura más de 2 semanas, debes acudir al médico.
• Hemorragia muy abundante, después del día 45.
• Mal olor de los loquios.
• Molestia o dolor en la parte baja del abdomen.
• Ausencia de loquios en las dos primeras semanas después del parto.
• Aparición de hemorragia tras haber comenzado con los loquios blancos (consulta con el médico, podría ser la aparición de tu primera regla tras el parto).

Episiotomía

En muchos partos es necesario hacer un pequeño corte en el periné, llamado episiotomía, para facilitar la salida del niño/a y evitar desgarros. Los puntos que se dan para cerrar la herida, habitualmente se caen solos alrededor de los 8 días siguientes al parto.
El cuidado de esta herida es importante para evitar infecciones. Es necesario mantener la herida lo más limpia y seca posible para facilitar su cicatrización. No te apliques ningún tipo de desinfectante a no ser que te lo haya recomendado el profesional sanitario. Cámbiate con frecuencia la compresa para que la herida permanezca seca y limpia (evitarás así el contacto de la herida con los loquios).
Es mejor que te sientes sobre un cojín para aliviar las molestias.

Los puntos de la cesárea

Normalmente cicatrizan en 5 ó 6 días y se quitan hacia el octavo día, aunque la herida tardará aún un poco más en curarse por completo.
Tras la ducha diaria, hay que secar bien los puntos y cambiar el apósito. Es muy importante mantener la herida limpia para evitar infecciones.

Infección de los puntos

Tanto en las suturas de la episiotomía como en las de la cesárea, debes estar atenta a la aparición de cualquier síntoma que pudiese indicar infección de la herida. Enrojecimiento de la zona que rodea los puntos, calor local en la zona, mal olor, inflamación, fiebre.

Molestias urinarias y estreñimiento

Es normal que durante las primeras semanas notes una pequeña incontinencia debido a que los músculos del suelo pélvico, resentidos por el esfuerzo del parto, necesitan un tiempo para recuperarse. Para acelerar esta recuperación, practicar un sencillo ejercicio a partir de la primera semana post-parto, consiste en apretar con fuerza los músculos de la zona, como si tratases de evitar la salida de la orina y a los 3-5 segundos, relajarlos. Haz series de 10 unas tres veces al día. Puedes hacerlas sentada, tumbada o de pie.
También es normal que tengas la necesidad de ir a orinar con más frecuencia, debido a la retención de líquidos que se ha producido durante el embarazo.
Es probable que padezcas estreñimiento, sobre todo si tienes hemorroides o te han hecho episiotomía. Aunque tengas la sensación de que se van a saltar los puntos, no temas, es algo bastante infrecuente. Procura tomar alimentos ricos en fibra. También van bien los yogures y los zumos en ayunas. Haz ejercicio físico. Camina todo lo que puedas. Date masajes circulares en sentido de las agujas del reloj sobre el abdomen.

Alimentación

Debes seguir una dieta variada y saludable, similar a la del embarazo. Ésta debe incluir:
• Carne, pescado, huevos. Prioriza el consumo de pescado y huevos sobre el de carne, para así moderar el consumo de grasas animales, menos saludables.
• Fruta fresca, verduras y hortalizas a diario que te aportarán las vitaminas y minerales que necesitas: 3 ó 4 piezas de fruta más unas 4-5 raciones diarias de verduras.
• Pan y cereales (mejor si son integrales) arroz, legumbres y pasta tómalos a diario, unas 6 raciones entre todo.
• Leche y derivados (yogur, queso) el equivalente a 1 litro al día.
Es posible que el profesional sanitario te aconseje tomar suplementos de hierro. La anemia en el puerperio es frecuente debido a las pérdidas de sangre tras el parto y al desgaste del embarazo.
Algunos alimentos que ingieres pueden modificar el sabor de la leche materna (espárragos, ajo, coliflor, coles, alcachofas, cebollas, puerros...), pero no es necesario que los retires de tu dieta, a no ser que tu hijo/a muestre rechazo a tomar la leche.
Evita el consumo de tabaco, alcohol, café, drogas y estimulantes. Los medicamentos se tomarán solamente bajo prescripción facultativa.

Vida cotidiana

El regreso a la actividad diaria debe ser gradual. Es esencial descansar y dormir, sobre todo en las primeras semanas. Sería muy importante contar con la ayuda de la pareja o de familiares para las tareas de la casa y cuidar del bebé en estos primeros días.
Puedes adecuar tu ritmo de descanso a los ritmos de amamantamiento y sueño del bebé. Como el recién nacido pasa la mayor parte del día durmiendo (16-20 horas), te será fácil acomodarte a sus períodos de descanso para realizar alguna actividad, reposar o dormir.
Si el bebé no hace pausa nocturna, busca posturas alternativas para darle de mamar como, por ejemplo, tumbada en la cama sobre el lado que vas a dar de lactar a tu hijo.
Te recomendamos que realices, de forma progresiva, ejercicios de gimnasia. Salvo contraindicación médica, los ejercicios pueden iniciarse muy pronto después del parto, comenzando con ejercicios simples y pocas repeticiones, para ir aumentando su complejidad y ritmo según tus posibilidades. Al terminar la sesión de ejercicios, debes tomarte 10 minutos para relajación.

Relaciones sexuales

Durante los primeros días después del parto no es aconsejable practicar el coito, ya que podrían producirse hemorragias o infecciones y los puntos están aún muy recientes y molestan. Ten en cuenta, no obstante, que pueden mantenerse relaciones sexuales no
coitales. Puedes volver a mantener relaciones sexuales con penetración cuando dejes de sentir molestias y tengas deseos de hacerlo. Comienza de forma delicada y gradualmente, para evitar experiencias dolorosas.



INFORMACIÓN SACADA DE:

http://www.episiotomia.info

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