| Cómo Ayudar Durante el Embarazo Ser papá Al saber que va a ser padre puede sentirse entusiasmado y confundido. Quizá se esté preguntando: ¿Cómo cambiará mi vida el tener un bebé? ¿Cómo pagaré todas las cosas que necesitará nuestro bebé? ¿Cómo puedo ser un buen padre? ¿Qué puedo hacer para ayudar durante el embarazo? Hacerse preguntas como éstas es normal. A continuación se enumeran siete cosas que usted puede hacer: 1. Acompañe a su pareja a sus visitas antes de la concepción y a las visitas prenatales. El médico debe conocer sus antecedentes médicos también. Conozca a las personas que cuidarán a su pareja y a su bebé durante el embarazo. Antes de acompañar a su pareja al médico, escriba las preguntas que tenga y háblelas con ella. No tenga miedo de plantear esas preguntas durante la visita. Durante la visita prenatal al final del primer trimestre (meses 1 a 3 del embarazo), podrá oír cómo late el corazón de su bebé. Durante el segundo trimestre (meses 4 a 6), acompañe a su pareja si necesita realizarse un ultrasonido (una prueba que utiliza ondas sonoras para tomar una imagen del bebé). Podrá ver la cabeza, los brazos, las manos, las piernas y los pies del bebé. Incluso es posible que se entere del sexo de su bebé. El bebé comenzará a parecerle muy real. Durante una visita prenatal en el tercer trimestre (meses 7 a 9), pregunte al médico, partera o enfermera cómo puede ayudar durante el parto. 2. Observe, escuche, busque y lea. Mire videos, escuche casetes, busque información en Internet o lea libros sobre el embarazo, el parto y lo que significa ser padre. 3. Ayude a planificar las cosas para el bebé. Hable con su pareja sobre lo que ambos desean para el bebé. Decida dónde dormirá el bebé y haga esa parte de la casa colorida y acogedora para el bebé. Vaya a comprar las cosas para el bebé. Si le preocupa no tener suficiente dinero, he aquí algunos consejos que le ayudarán: Pregunte a sus familiares y amigos si pueden prestarle una cuna, una mesa para cambiar al bebé, juguetes y ropa para el bebé. Seguramente algunos de ellos no tienen pensado otro hijo hasta dentro de cierto tiempo o no deseen tener más y les complacerá prestarle las cosas de su bebé. Vaya a tiendas de segunda mano y de empeño. Suelen tener muebles para bebé, juguetes y ropa a precios bajos. Ahorre una pequeña cantidad de dinero cada semana para pagar las cosas del bebé. Incluso $10 a la semana pueden llegar a una suma que le facilite las cosas una vez que llega el bebé. 4. Acompañe a su pareja a las clases de preparación para el parto. Aprenderá cómo ayudar a su pareja durante el parto. Pregunte al médico, partera, enfermero o clínica u hospital local dónde se ofrecen este tipo de clases en su localidad. 5. Ayude a su pareja a mantenerse sana durante el embarazo. Ayúdela a comer una gran variedad de alimentos. Algunas opciones aconsejables son panes, cereales, arroz y pastas integrales, leche, queso y yogur totalmente o parcialmente descremados, carne y pollo desgrasados, y muchas frutas y verduras. Y tenga cuidado con lo que come usted también. Si usted come bien, le facilitará las cosas a su pareja. Deje de fumar. Si fuma, está despidiendo humo que las demás personas a su alrededor respirarán. Este humo no es bueno para su pareja ni para su bebé. Puede ser nocivo para su salud cuando aún está en el útero e incluso después de nacer. Además, las mujeres embarazadas que fuman tienen más probabilidades de tener bebés demasiado pequeños y prematuros. Si ambos fuman o incluso si uno sólo de los dos lo hace, éste es el mejor momento para dejar de hacerlo. Solicite ayuda a su médico o recurra a grupos como American Cancer Society. Ayude a su pareja a abstenerse de beber alcohol. Lo más conveniente es que la mujer no beba alcohol durante el embarazo ya que puede producir defectos de nacimiento en el bebé. Ayude a su pareja a abstenerse de tomar cerveza, vino, wine coolers, licores y tragos combinados. Puede ayudarle dándole jugos saludables y agua para beber o preparando juntos bebidas sin alcohol divertidas. Si su pareja bebe demasiado alcohol y no puede dejar de hacerlo, busque ayude para ella. Ayude a su pareja a abstenerse de consumir drogas ilegales. Las drogas ilegales pueden ser nocivas para la salud de su bebé. Busque ayuda para su pareja si consume drogas ilegales. Si usted consume drogas ilegales, deje de hacerlo ahora por el bien de su bebé. Hable con el médico sobre las drogas y los productos a base de hierbas. Tanto los medicamentos recetados como aquellos sin receta también puede ser nocivos para la salud de su bebé. Su pareja debe informar a su médico sobre cualquier medicamento que esté tomando. También debe consultarlo a él antes de tomar cualquier medicamento nuevo. El médico se asegurará de que los medicamentos, tanto recetados como sin receta, sean seguros para el bebé. Asegúrese de que su pareja se mantenga alejada de los productos peligrosos que hay en la casa. Mantenga la pintura, el disolvente de pintura, los disolventes y herbicidas lejos del alcance de su pareja. No deje que vacíe la arena higiénica del gato. Hacer ejercicio es algo muy bueno que pueden hacer los dos juntos. Pasear es fácil y barato y puede hacerlo prácticamente en cualquier lugar. Consulte al médico de su pareja sobre los tipos de ejercicio más seguros que pueden hacer juntos. Ayude a su pareja a descansar y a controlar su estrés. Dejarla descansar cuando lo necesita es bueno para ella y para el bebé. Puede ayudar haciendo la limpieza, las compras y preparando la comida. Tome una siesta o recuéstese junto a ella. Hablar juntos sobre sus expectativas y planes para el bebé puede ayudar a reducir el estrés. Entienda que los cambios son una parte normal del embarazo. El embarazo produce muchos cambios en la sensibilidad de la mujer y en su cuerpo. Es posible que la vea feliz un minuto y triste al siguiente. Estos cambios rápidos de humor son comunes durante el embarazo. También es posible que su pareja se sienta cansada gran parte del tiempo. Esto se debe a que es una tarea dura llevar una vida nueva que está creciendo en su interior. 6. Continúe manteniendo relaciones sexuales si usted y su pareja lo desean. Es posible que su pareja quiera tener más o menos relaciones sexuales que antes de estar embarazada. Su deseo sexual puede cambiar a medida que lo hace su cuerpo. Muchas personas encuentran que el sexo es diferente durante el embarazo. A medida que su barriga vaya creciendo, prueben diferentes posiciones. Encuentre una que les resulte cómoda a los dos. Hable con ella sobre lo que les parece bien. Recuerde que siempre y cuando el médico diga que no hay problema, es seguro tener relaciones sexuales durante el embarazo. No lastimará al bebé. Para evitar las infecciones de transmisión sexual, tenga relaciones sexuales con una sola persona que a su vez no tenga ninguna otra pareja sexual y/o utilice un preservativo. Hable con su médico sobre la conveniencia de realizar pruebas de VIH para usted y para su pareja. En la sección Sexo encontrará más información. 7. Si su pareja decide amamantar al bebé,apoye su decisión. La leche materna es el mejor alimento para su bebé. Tiene todo lo que su bebé necesita para crecer y estar sano. Averigüe más sobre la lactancia junto con su pareja. Hable sobre la lactancia con su médico, partera o enfermero. |
PREPARARSE PARA LA PATERNIDAD
Cuando una mujer se queda embarazada empieza a investigar, si no lo ha hecho antes, sobre la maternidad, realizando una preparación para su nueva vida. Incluso los centros médicos ofrecen cursos de preparación para la maternidad, el parto, el cuidado del bebé o la lactancia. Pero, ¿y lo hombres? ¿es que los chicos no necesitan una preparación para la paternidad?
En Bebés y más tenemos, lo sabemos, la suerte de contar con muchos lectores masculinos, papás en proyecto o papás ya de hecho, que tambíen quieren saber como ser mejores padres y estar preparados para la evolución que el tener un hijo supone para ellos.
Pensando en ellos he elaborado esta breve guía de preparación para la paternidad. Espero que os sean útiles los consejos.
La salud es cosa de dos
Puede que el cuerpo del hombre no esté inmerso en los cambios hormonales que tiene la embarazada, pero él también va a poder vivir el proceso intensamente si se implica en ello.
La embarazada va a tener que acudir a muchas pruebas y consultas médicas, algunas molestas o que causan ansiedad. El papá debe siempre acompañarla y confortarla si manifiesta algún miedo por la salud del niño, sea este justificado o no.
Cuidar de su propia salud es fundamental. Es aconsejable que el padre deje de fumar, tanto por los efectos sobre la concepción como sobre el feto si él sigue fumando delante de su compañera una vez está embarazada. Si ella era fumadora y lo deja en el embarazo, creo que no se puede pedir menos al papá que ese pequeño esfuerzo para acompañarla.
Un chequeo médico antes de la concepción y adoptar medidas de vida saludable como perder peso si es obeso, alimentarse correctamente y hacer ejercicio físico se sabe que inciden la salud del feto y además le ayudarán a seguir con vida más tiempo, que nadie quiere estar enfermo teniendo un hijo pequeño. Así que toca cuidarse ellos también.
Ademas de los beneficios físicos para su salud, la del bebé y de la madre, el que adopte hábitos de vida saludable y acompañe a la mujer en el cuidado especial que debe tener, eso reporta un gran beneficio emocional para ella y la pareja. Se sentirá más comprendida y apoyada si se da cuenta que el compromiso de su pareja empieza a ser completo aunque él no sienta al niño en su interior.
De verdad, para las mujeres tiene un enorme efecto saberse comprendidas y seguidas en el embarazo, tanto como es doloroso sentir que su compañero no se implica suficientemente y sigue con sus hábitos de vida anteriores.
Por supuesto, el padre o futuro padre debería abandonar las drogas ilegales si las consumía, aunque sea esporádicamente, antes de plantearse tener un niño.
El parto
También están las clases de preparación al parto. Muchos papás, aunque cada vez son menos, no se implican en esto, prefiriendo que ella acuda sola o haciéndolo de manera pasiva. Mal hecho. El nacimiento de un hijo es cosa de los dos, y para la mujer el apoyo de su pareja es muy importante en el momento del parto.
El padre debe estar informado de los procesos, de los protocolos del centro escogido y también, por supuesto, de los deseos de la mujer sobre su propio parto. Al fin y al cabo, cuando ella esté pariendo, no va a poder defenderse. Dependerá de él, si no acuden a una doula, para que la acompañe, conforte y defienda sus intereses y opiniones.
En el parto pueden producirse circunstancias complicadas que hagan necesario aceptar o no determinadas actuaciones médicas. Cuanto más sepa el padre y más seguro se sienta mejor entenderá lo que le dicen los médicos y mejor podrá actuar.
El nacimiento
Cuando nazca el bebé él estará, normalmente, con su compañera, y puede cuidar de que el bebé no sea separado excepto en caso de necesidad. Asmismo, y si las cosas se complican mucho, puede que él vaya a ser el primero que pueda estar con el niño y confortarlo en un nacimiento dificil que lo separe de su madre. Toda una responsabilidad.
Tras el nacimiento del bebé es posible que la madre esté extraña, o centrada en su cría como una gallina clueca o desconectada de la realidad, sobre todo si el parto ha sido traumático. Papá tiene que tomar las riendas y proteger esa necesidad de soledad y seguridad que tiene la hembra recién parida en los humanos y en los demás mamíferos. Si alguien tiene que racionar las visitas es el padre, aunque le cueste.
Si el embarazo no avanzara correctamente o si hubiera un aborto el padre será el ser el sostén emocional y físico de la mujer en ese momento terrible. Incluso si él siente que debe olvidar lo sucedido y seguir adelante su papel es ahora fundamental para que la madre recupere la confianza y sane sus heridas. Debe informarse sobre grupos de apoyo a las pérdidas prenatales, curar la herida, ser emocionalmente accesible, aunque sea complicado.
De vuelta a casa
La lactancia, al comienzo, puede presentar dificultades. Si el papá está implicado e informado va a poder ser un apoyo imprescindible para la madre. En el caso de ser necesario acudir a un asesor o a un grupo de madres, él también debe estar allí. Un padre que no se conciencie de su papel en la lactancia puede ser una dificultad añadida.
Regresados a casa su importancia crece. Él debe velar por la tranquilidad de la madre y el bebé, siendo el garante de que la diada, ese vínculo especial, se pueda crear sin interferencias. Las visitas, de nuevo, pueden ser molestas, y él debe restringirlas y atenderlas si se producen.
Aunque la madre amamante el padre tiene muchas cosas que hacer: Cuidar de los otros hijos, si los hay, atender las labores domésticas y preocuparse de realizar otras tareas de cuidado del bebé como cambiarlo, vestirlo o bañarlo. Las madres de un recién nacido apenas tienen tiempo para si mismas, hasta ducharse o ir al baño puede ser complicado y un hombre dispuesto a relevarla en esos momentos es un regalo del cielo.
Para facilitar esta etapa, siempre que sea posible, es conveniente que el hombre tome su permiso de paternidad e incluso se guarde unas vacaciones para esa época.
Madurar es todo un reto. Entender los cambios emocionales y físicos de la mujer puérpera es fundamental para ayudarla a pasar a esta nueva etapa más fuerte y feliz.
Paciencia con las suegras. Muchas mujeres buscan en su madre apoyo en la maternidad, incluso si su relación no es la mejor del mundo. Las madres de las madres a veces olvidan que sus hijas ya son adultas y pueden invadir nuestro terreno. Sin ceder en lo fundamental, lo más prioritario es escuchar los deseos de la mujer recién parida y respetarlos. El agua va a volver a su cauce, pero necesita su tiempo. ¿No es hermoso verse a uno mismo como ese dique que contiene la marea de sentimientos y cuida de la familia que ha fundado?
La propia madre también necesita sus palabras especiales. Las abuelas, sean madres de papá o de mamá estarán locas con el bebé, pero hay que ser muy delicados con nuestra madre si nuestra pareja se siente invadida por sus atenciones. Hay que tener mucha mano izquierda para preservar el nido que ella puede necesitar.
La intimidad y la seguridad son fundamentales para que esos primeros días se vivan felizmente. Por eso hay que saber hasta donde puede llegar la familia o los amigos, bienvenidos, pero dosificados.
Por descontado, leer páginas web de crianza y leer libros ofrece conocimientos adicionales y contacto con otras familias en la misma situación. Enriquecen mucho.
Conclusión
Como colofón, estas y segururamente otras muchas pautas que vosotros mismos podéis elaborar, os van a ayudar a prepararos a fondo para la paternidad. Una cosa se, va a valer la pena. Un nuevo modelo de padre avanza, y significa estar comprometido con la crianza de los hijos.
El síndrome de atlas, los nuevos padresCómo esterilizar el biberón
Los tiempos han cambiado, la mentalidad ha evolucionado y sin duda los nuevos papás también. Son más juguetones, dulces y cariñosos que antaño. La evolución que ha sufrido el concepto de ser papá ha traído muchos beneficios a las nuevas generaciones de niños, aunque también hay que reconocer que han surgido algunas dificultades para que se hagan respetar, pero esto es un mal menor que se solventa con el camino adecuado.
Antaño los padres eran muy autoritarios y de difícil acceso para sus hijos, demostraban mucho menos el cariño y les costaba bastante jugar con sus hijos. La educación era bastante severa y el niño tenia un profundo respeto y algo de temor por la figura paternal.
Hoy en día, los papás disfrutan con la experiencia de ser padres, se muestran muy cariñosos y están implicados al 100% en la educación del niño. Los nuevos papás exigen más de si mismos, son cómplices de la educación y desarrollo de sus hijos y, si es necesario muestran notas autoritarias para mantener el respeto. No hay duda de que la mentalidad y el concepto de ser padre ha cambiado.
Según los psicólogos, los nuevos padres están más disponibles para con sus hijos pero también están más confusos, lo que les hace desarrollar menos la autoestima. El psiquiatra inglés Tim Cantopher identificó el llamado “Síndrome de Atlas”, se trata de un nuevo tipo de depresión que afecta a los nuevos padres. Este síndrome se caracteriza sobre todo por el afán de perfeccionismo que se persigue, desean ser unos padres impecables pero sin renunciar a ningún aspecto como su carrera profesional o sus hobbies.
Cuando se persigue algo así, lo único que se consigue es que se estresen más y sufren las consecuencias de ello. Según Aldo Naouri, psicoanalista y pediatra francés, la era del padre autoritario finalizó, ahora los padres están al servicio de los hijos al igual que lo están las madres. Según este psicoanalista, los padres se convierten en otra madre y los hijos que están protegidos por “dos madres” suelen crecer con problemas, cosa con la que no estamos de acuerdo, pues generalmente en la educación de un niño el papá y la mamá se complementan, lo que creemos que en todo caso le beneficia.
Hay que ser padre pero no exceder la perfección, ni tampoco sobreproteger a los hijos, es difícil pero hay que aprender. Es un maravilloso camino que hay que llevar con un gran sentido del equilibrio para el bienestar del niño. Un libro que aconsejamos para leer y que trata varios temas sobre ser padres es “Ser padres hoy”, en este libro hay un gran numero de consejos y guías para realizar la función de ser padre adecuadamente.
Bañar al bebe, el momento más agradable para los papás
Una encuesta sobre las actividades que más les gusta hacer a los padres murcianos en lo que al cuidado del bebé se refiere es un vivo reflejo de lo que sucede en casa. Y estoy segura que en muchas otras también.
Al preguntarles a las parejas qué es lo que más les agrada compartir con el bebé, un 57% respondió que el baño, seguido por darle de comer y como tarea menos agradable señalaron el cambio de pañal.
También, como suele suceder en la mayoría de los hogares, los varones comparten más actividades con los hijos al final del día.
El estudio reveló que uno de cada tres padres con niños menores de tres años baña siempre o casi siempre a su hijo y uno de cada cinco lo acuesta siempre o casi siempre.
En cambio, son las madres las que se ocupan de llevarles al médico, darles la comida y atender al bebé cuando se despierta por la noche.
Aunque los padres suelen dedicarse a las actividades que les resultan más placenteras, vemos como cada vez más los hombres se involucran en el cuidado de los más pequeños.
Con la paternidad, el hombre se vuelve más civilizado
El embarazo de una adolescente
¿La prensa latinoamericana no trata los temas de la infancia adecuadamente?
Portada 0 comentarios
VelSid
14 de diciembre de 2006
Los cambios físicos y hormonales no son exclusivamente de la madre, en el padre también se dan cambios en el cuerpo y la mente durante el embarazo. Un estudio elaborado por investigadores de diversas universidades norteamericanas, destacan cambios significativos en el hombre con la llegada de la paternidad.
La paternidad produce una reducción de los niveles de testosterona (hormona sexual masculina) haciendo que éstos se comporten de manera más “civilizada”, para llegar a esta conclusión los investigadores estudiaron los niveles hormonales de 126 varones con edades comprendidas entre los 21 y los 38 años, comparando los niveles de la hormona mencionada anteriormente entre los tres grupos que se formaron con los sujetos, casados con hijos, casados sin hijos y solteros. El resultado del análisis reveló que los individuos que eran padres presentaban menores niveles de la hormona en cuestión.
La descripción de “padres más civilizados” la explican los investigadores como un mecanismo para evitar cualquier agresividad de los padres contra sus hijos, cuanta más testosterona, más riesgos de agresividad y más actividad sexual. Al reducirse la actividad sexual, los mecanismos de la naturaleza en cuanto a la competición sexual que garantiza la reproducción se “retiran”, por decirlo de algún modo, para que el padre sea más participativo en el cuidado de los pequeños.
Son varias las líneas de investigación abiertas para asociar distintos cambios en el hombre, ya sean físicos, hormonales o psíquicos, al embarazo de su compañera, algunas de estas investigaciones se están realizando con animales y muestran muchos cambios, lo que hace pensar que en el hombre también se dan.
Todavía deberemos esperar algún tiempo para conocer todas las variaciones que se dan en el sexo masculino por la paternidad, será interesante conocerlos.
